Marca de agua

“Marca de agua” es un término con el que una está familiarizada, porque hace ya algún tiempo anda en eso de editar videos y sacar fotos. Es un sello que aparece medio escondido y que indica que esa foto o video es propiedad de una y de nadie más.

El otro día,mientras editaba las fotos que había sacado en la ruta de Buenos Aires a Mendoza, pensaba. Pensaba en que una puede hacer muchas veces el mismo camino, recorrer las mismas rutas y ver los mismos paisajes, pero cada viaje, a media que va transcurriendo y sin que una se dé cuenta, va forjando muy sutilmente una especie de “identidad”, una marca distintiva, algo que lo diferenciará de los viajes anteriores y de los futuros. Y cada vez que una quiera referirse a ese viaje y no a otro, hará alusión a esa “marca”.

 

Había llovido toda la noche y esa mañana Buenos Aires amaneció totalmente nublada, auguraba que iba a seguir lloviendo durante todo el resto del día. Uno y una salieron temprano, en hora pico pero para el otro lado. Fueron por Juan B. Justo, Acceso Oeste, todo derecho. Ya llovía

 

Acceso oeste, autopista, marca de agua

Ya llovía.                                                                                                                marca de agua 

 

Como para hablar de algo uno dice: “Que manera de llover. Va a estar todo embarrado en San Rafael”. Ante semejante afirmación una se ríe, porque una jamás va a inferir que si llueve en Buenos Aires, entonces llueve en Mendoza. “¿Vos decís que hay una gran nube que va desde el Río de la Plata hasta la Cordillera?” Dos se ríen.

 

Ruta 7, Buenos Aires, Argentina.

Que manera de llover

 

Dos cruzaron la provincia de Buenos Aires de este a oeste.  Primero por la ruta 7 cargada de camiones y con lluvia fuerte. Después por la 188 con menos camiones y con un poco menos de lluvia. A veces no llovía, pero sólo a veces. Hicieron 450 km de puro campo, de pura pampa y nada más.

 

Ruta 188, Buenos Aires, Argentina

Puro campo

 

Llegaron a la provincia de La Pampa y también la atravesaron de este a oeste por la ruta 188 en linea recta. 150 km y ninguna curva. Ni una. Con este panorama uno se convence de que la velocidad crucero es un gran invento. Y a través de los vidrios constantemente mojados por la lluvia, una sólo ve pampa, ve campo y nada más.

 

Ruta 188, La Pampa, Argentina

Ninguna curva. Ni una.

Siguieron por la 188 y de La Pampa pasaron a San Luis. Cruzaron la provincia puntana de punta a punta, de este a oeste, y siempre en linea recta. 130 km sin ninguna curva. Ni una. San Luis, que por el sur es todo pampa, es campo, y es lluvia. Esta altura una ya nota el cansancio y sube el volumen del stereo para no dormirse. Suena “El blues de la libertad” de los Redondos y es inevitable que una se ponga a cantar en voz alta “otra vulgaridad social igual / siempre igual, todo igual, todo lo mismo”.

 

Ruta 188, San Luis, Argentina.

Siempre igual, todo igual, todo lo mismo.

 

Pasaron Buenos Aires, pasaron La Pampa, pasaron San Luis. Pasaron casi 750 km, pasaron 8 horas. Entraron en Mendoza. Y siguieron pasando campo, siguieron pasando pampa y siguieron pasando lluvia. Más que en el campo, a esta altura una se siente como en el desierto, yendo derecho, para adelante, sin detenerse, con la sensación de estar siempre en el mismo lugar. Y de pronto el oasis.  A lo lejos, en el horizonte timidamente se empezaron a vislumbrar las siluetas de las montañas. Con lo que le gustan a una las montañas…

 

Ruta 188, Mendoza, Argenitna

El oasis.

 

Avanzaron hacia las montañas como quien avanza hacia la tierra prometida, con el entusiasmo renovado. Pero lo que parecía un oasis no era mas que un espejismo. Las siluetas de montañas empezaron a desintegrarse, a cambiar de forma. Eran nubes, nubes mas oscuras. Mas y mas nubes. Una, en su interior, sabía que es geográficamente imposible ver montañas en ese punto del mapa, pero igual se dejó llevar.

 

Ruta 188, Mendoza, Argentina. marca de agua

No era más que un espejismo.

 

Y al final una se “queda pagando”, porque al principio le pareció inverosímil, pero lo cierto es que una gran nube de mas de 800 km y 9 horas de largo, una nube que iba desde el Rio de la Plata hasta la Cordillera, no sólo existió sino que se convirtió en la marca de agua (nunca mejor dicho) de este viaje. Este viaje será para siempre el viaje del campo, la lluvia y las nubes.

Ruta 188, Mendoza, Argenina. El sol. marca de agua

Un rayito de sol.

2 comments on “Marca de agua”

  1. Beatriz dice:

    Que bien escrito y que poetica. Se nota que a pesar del puro campo y la pura lluvia, podes disfrutar ampliamente de la naturaleza. Segui asi!! Te felicito.

    1. Vall dice:

      Me alegro mucho que te guste. Muchas gracias por el comentario! Saludos

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