La convivencia entre Conductor y “Copilota”

ALGUIEN. – Increíble. ¡Ya casi conoces el país entero!
YO. – Sí. Viajar en auto es lo mejor. Te manejas los tiempos. Es otra cosa.
ALGUIEN: – ¿Y qué te gusta más, manejar de día o de noche?
YO: – No, no se manejar.
ALGUIEN. – ¿En serio me decís? ¿Y cuándo vas a aprender?
YO. – No sé, el año que viene… Ponele…
ALGUIEN. – Ah, lo tuyo es genial: te vas de viaje sentada en el asiento del acompañante, relajada, mirando el paisaje… Total tenés un chofer que te lleva y te trae…  Muy piola.
YO. – Bueno dicho de esa manera suena un poco fuerte. Te reconozco que generalmente voy en el asiento del acompañante, pero cumplo un rol muy importante en el auto, casi tan importante como el de Conductor, te diría. Soy Copilota.
ALGUIEN.- A ver “Copilota”, ¿Por qué sos tan importante?
YO. – Bueno, quizás exageré. Mirá, de los viajes que hice aprendí muchas cosas acerca de la convivencia adentro del auto. Aunque no lo creas, mientras estás andando por la ruta van surgiendo cosas para hacer, y lógicamente Conductor ya bastante ocupado manejando como para ponerse a hacer otra cosa, ¿no te parece? Y ahí es donde entro a jugar yo, Copilota, porque esto funciona como un equipo, ¿sabés?
ALGUIEN. – ¿Cosas para hacer? ¿Qué tipo de cosas surgen para hacer?
YO. – Te cuento: primero que nada, como buena Copilota que soy, sé que la estrella del equipo es Conductor, hay que cuidarlo y jugar para él. También soy consciente que la atención de Conductor tiene que estar puesta únicamente en manejar. Nada más. Y para que eso suceda, tiene que confiar en Copilota  y delegarle pequeñas cosas que son muy importantes a la hora del triproad. El secreto es saber anticiparse a las necesidades del conductor.

Por ejemplo:

COPILOTA MANEJA EL GPS TODO EL VIAJE.
Situación: Estás en la ruta a 100km/h y Conductor está manejando con una mano en el volante, la otra mano en el gps; con un ojo mirando para adelante, otro ojo puesto en el gps y con un tercer ojo, que no sabemos muy bien donde está, mirando por los espejos retrovisores. Y resulta que con tanta cosa, en vez de escribir “Calafate” escribió “Cafayate”. Se dan cuenta 200 km más adelante. Los siguientes pasos son: puteadas, reproches, gritos y quizás algún llanto con el plus de una hora de viaje en silencio y de mal humor.
Para evitar todo esto Copilota es fundamental. Siempre el gps está bajo mi control. ¿Querés ir a algún lugar? Yo lo busco. ¿Querés saber a cuánto queda la próxima estación de servicio? Yo la busco. ¿Querés que haga callar al gps porque te está quemando la cabeza? Yo lo apago. Y además tengo un mapa siempre a mano. Ante cualquier duda de Conductor, yo leo el mapa y le despejo las dudas.

Las Leñas, Mendoza 2013

Las Leñas, Mendoza 2013

 

COPILOTA ADMINISTRA EL DINERO.
Situación: Entrando a la zona del peaje, Conductor empieza buscar la billetera, manotea en la guantera, busca en las puertas, en los bolsillos del pantalón, abajo del asiento, y no importa por donde empieza, la billetera siempre va a estar en el último lugar en donde busque. Mientras tanto se olvida de sostener el volante, le tocan bocina porque se salió del carril. Putea. Abre la billetera, se le caen las monedas. Putea y recién en ese momento, casi por lástima, alguien dice “tomá, pagá con esto y después lo dividimos”… ¿Ahora me lo venís a decir?… Con Copilota esto no pasa. Lo que sí me suele suceder es que no encuentre la billetera, que se me caigan las monedas y que putee. Pero no manejo.

 

A CONDUCTOR CON HAMBRE Y SED, COPILOTA LO TRATA COMO A UN BEBE.
Situación #1: Conductor con sed. Con una mano sostiene el volante y con la otra mano empieza a buscar a ciegas una botella abajo del asiento. Saca algo parecido, un matafuegos. Lo tira por ahí. Sigue buscando. Encuentra la botella. La sostiene entre las piernas, la abre con una mano. Toma agua. Mientras tanto ve que tiene espacio para pasar al camión de adelante. Apurado le pasa la botella a Acompañante pero la suelta antes de que la agarre. Terminan los dos mojados. Puteadas.
Situación #2: Conductor con hambre busca galletitas. Con una mano sostiene el volante y con la otra palpa todo lo que haya en el asiento trasero hasta dar con un tupper. Lo trae para adelante, lo abre y hay dos opciones: o son porciones de pizza de antes de ayer o es la carne del asado de anoche, nunca galletitas. No le importa, tiene hambre. Come con la mano, si hubiera fideos también los comería con la mano. En menos de un minuto se le pasa el hambre. Acompañante le ofrece una servilleta de papel. Conductor acepta por buena educación, pero ya se limpió las manos en el pantalón, en la remera, en el volante, en el espejo retrovisor, en el volumen de la radio…
Esto no sucede si yo “copiloteo” ese auto. Me ocupo de la búsqueda de alimentos, de cortarlos en caso que sea necesario. Primero le doy una servilleta y después le doy la comida a conductor prácticamente en la boca. Pero por sobre todas las cosas, me aseguro de no pasárselos cuando esté en medio de una maniobra con el auto. Y no me vuelvo loca por encontrar las cosas, porque antes de arrancar me encargo de dejar a mano todo lo que pueda llegar a necesitar durante el viaje. Por lo tanto siempre se dónde está la comida, dónde está la bebida, el mate, etc.

 

COPILOTA ES DOCUMENTALISTA.
Mientras maneja, Conductor tiene el campo visual muy restringido y lamentablemente hay pequeños detalles del paisaje que mas adelante no va a recordar. Pero Copilota está siempre lista con cámara en mano. Y a la hora de mirar las fotos o los videos, Conductor cada tanto preguntará ¿Eso donde es? ¿Cuándo pasamos por ahí? Copilota contestará “cuando estábamos llegando a… ¿te acordás que antes paramos en…  y pasamos por…?” Entonces Conductor recordará y se sentirá como si estuviera de nuevo ahí.

Trelew, Chubut 2011

Trelew, Chubut 2011

 

COPILOTA JAMAS DUERME DURANTE EL VIAJE.
No hace falta describir lo feo que es, para el que maneja, viajar con un acompañante que va durmiendo. El viaje se torna aburrido para Conductor y posiblemente también empiece a tener sueño. Cuando soy Copilota y me gana el cansancio, generalmente me pongo a leer en voz alta alguna guía sobre los lugares que estamos por visitar, o me pongo a cantar, o preparo mate, en definitiva busco algo para hacer. Como buena Copilota que soy, voy a la par de Conductor y mientras él esté con pilas yo voy a estar con pilas.

ALGUIEN. – ¿Y que pasa cuando te toca ir en el asiento de atrás?
YO. – Pasa lo mismo. No importa donde me este sentada. Siempre soy Copilota.

2 comments on “La convivencia entre Conductor y “Copilota””

  1. Rodolfo dice:

    Hola copilota. Pienso hacer un viaje hacia esa zona. Podes decirme en que estado estan las rutas? Graciaaaas

    1. Vall dice:

      Hola! tanto la RN7 como la RN188 están en muy buen estado, si vas a ir por la 7 anda con paciencia y muy atento porque es angosta y siempre está muy cargada. Hay muchos camiones que van y vienen ya que es la ruta principal que une a Argentina y a Chile. En cambio la 188 es más rápida porque hay menos tránsito. Hay control policial a la entrada de cada provincia y en la entrada de Mendoza además realizan el control fitosanitario con un abono de $30. Buen viaje y saludos!

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